Durante el verano he pasado unas tardes muy agradables con unas amigas que venían a casa a hacer trabajos manuales. Una de ellas nunca había hecho ganchillo y para que aprendiera empezó a hacer un cojín multicolor a rayas. Creo que viendo el resultado se puede decir: "Salió tan diestra que le daba lecciones a la maestra". Pepi puede sentirse orgullosa de su trabajo.
Y yo me siento feliz de los buenos ratos pasados con ellas.
.jpg)